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Impacto de las ayudas económicas directas y su posible compensación

Por Carlos Ogando

Economista master en Políticas Públicas

Los programas sociales en la República Dominicana ofrecen una gran gama de ayudas económicas directas y condicionales que de ser compensadas por sus beneficiarios tendrían un mayor impacto en la mejoría del medio ambiente, el saneamiento ambiental, la educación, la salud y en la disminución de la pobreza y  la exclusión social.

Las transferencias directas (con pagos y suministros), por lo general condicionadas, para mejorar el ingreso de las familias más pobres, a la par para dar mejor acceso a la educación, a la alimentación y a la salud, debieran ser compensadas por los beneficiarios en trabajos que garanticen el desarrollo económico, social y ambiental del país.

En la actualidad el Gabinete de Coordinación de Políticas Sociales maneja alrededor de 10 programas dirigidos a disminuir la pobreza y la exclusión social enfocados especialmente en áreas de educación y salud. El portal de la vicepresidencia de la Republica Dominicana publica que existen 1, 126,861 beneficiarios con tarjetahabiente, lo cual representa tan solo el 45% de un total habilitado de 2,500 mil personas entre pobreza y extrema pobreza.

Gran parte de las ayudas a personas de escasos recursos se otorgan a través de los programas sociales que dirige el Sistema Único de Beneficiarios (SIUBEN) que dirige la vice presidenta de la república y, las transferencias van desde el programa Comer es Primero, Bono Gas y Bono Luz, los centros tecnológicos;  Bono Escolar como incentivo a la no deserción escolar y pagos focalizados a través Progresando Unidos, beneficiando a más de 180 mil personas en 14 provincias.

Si bien estos programas son muy importantes para sacar a las personas en pobreza y extrema pobreza y posibilitar que accedan a los servicios de educación, alimentación y salud, el sistema debiera contemplar el monitoreo de los mismos para asegurar que se está cumpliendo con fines establecidos y una vez alcanzados, transferir a otros beneficiarios como continuidad al sistema y evitar que sean las mismas que se beneficien  de manera permanente.

También existen muchas instituciones descentralizadas y autónomas que mantienen programas de combate a la pobreza, la extrema pobreza y la exclusión social y, se observa que los beneficiarios de esas Instituciones tienen la responsabilidad de compensar los valores que reciben a través de la realización de trabajos que contribuyen a mejorar el medio ambiente y los recursos naturales así como el sistema de limpieza de las carreteras, calles, autopistas y áreas verdes.

Según se lee en el portal de la Vicepresidencia de la República las transferencias monetarias están condicionadas al cumplimiento de corresponsabilidades de acceso a los servicios de Salud y Educación. En la actualidad, las transferencias son tres: Comer es Primero, el Incentivo la Asistencia Escolar y el Bono Escolar Estudiando Progreso, ofrecidos a través de diferentes programas existentes.

El BBC Mundo, Herrera Bartis señala que el país más igualitario es Noruega y presenta un índice de pobreza de 25.9% y nos dice que el más desigual es Sudáfrica con un índice de 63.4%, mientras que la Republica Dominicana presenta un índice de 40.8% para el año 2014. La CEPAL informo que la pobreza había aumentado en América Latina en el año 2015 con un 29.2% de pobreza y un 12.4 de Indigencia.

Deducimos que si tomaran en cuenta el 50% de los actuales beneficiarios de los diferentes programas de protección social que se desarrollan en el actual gobierno, que equivalen alrededor de 600 mil personas, podrían reforestarse todas las montañas de Quisqueya y pudieran mantenerse todas las áreas verdes existentes en las ciudades así como también se alfabetizarían todas las personas pendientes de alfabetizar.

No estoy haciendo una crítica al sistema de protección social prevaleciente en la República Dominicana. Con esta opinión solo quiero llamar la atención para que esas asistencias a la pobreza se maneje como una oportunidad para que esas personas puedan realizar labores sociales en beneficio del desarrollo de sus comunidades a las cuales están vinculadas y coadyuvar por ende lograr mejor aprovechamiento de esos recursos Económicos.

Aun creo que hace falta mucho por hacer en materia de protección social, con miras a disminuir la pobreza, eliminar vulnerabilidades y permitir el acceso más equitativo a los bienes y servicios a las personas.

Se necesita de un  mayor presupuesto para completar con la meta de alcanzar favorecer a más de dos millones quinientas mil personas que aún  se encuentran en estado de vulnerabilidad en la República Dominicana.

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